Sus antiguos pobladores la llamaban "saama" o amanecer, pues su ubicación geográfica permite apreciar desde ella la salida del sol.
La estructura más importante del sitio, El Castillo, está edificada sobre un cantil que domina el Caribe y tierra firme y es separada del resto de la ceremonias religiosas. En el edificio, también el más alto de la zona, se observan varias etapas de construcción.
Otras estructuras importantes son: El Templo del Dios Descendente, El Templo de la Serie Inicial y el Templo de los Frescos. La entrada principal de Tulum se encuentra en el Sur y está compuesta por los cinco espacios que forman cuatro columnas que soportan la "techumbre" de una gran sala. La muralla protege la zona por los lados norte, sur y oeste. El este queda abierto al mar. De lunes a sábado, el boleto de entrada a la zona arqueológica tiene precio de $35 y el domingo el acceso es gratuito.

Los edificios actualmente visibles en Tulum, pertenecen en su totalidad al último periodo de ocupación prehispánica de la Península de Yucatán: el postclásico tardío (1200 - 1550 a.c). Sin embargo, la presencia de algunos elementos claramente asociables a periodos más antiguos, como la estela 1, y la estructura 59, que contiene algunos elementos estilísticos del periodo clásico, indican que el asentamiento puede haberse originado en una época considerablemente más antigua, quizás el clásico temprano (400 0 500 a.c.).
De acuerdo con los estudios arqueológicos publicados en los últimos años, existe evidencia suficientemente consistente para asegurar que Tulum habría sido una de las principales ciudades mayas de los siglos XIII y XIV. Se le considera como un asentamiento ineludible para cualquier ruta comercial y para la explotación de los ricos recursos marítimos de la costa de Quintana Roo. Tulum habría funcionado políticamente como un asentamiento independiente del dominio de otras provincias, hasta prácticamente la llegada de los españoles en el siglo XVI, cuando fue definitivamente abandonado.